El dúo gallego compuesto por Maria SOA y Sara Faro publicó el pasado 24 de abril su segundo álbum. Tras haberlo escuchado sin parar estos días, venimos a destacar en unas líneas los puntos fuertes de este proyecto.
El disco, centrado en el acto espontáneo de reunirse a charlar, está compuesto por doce obras que inspiran las doce sillas que aparecen en la portada. La instalación, diseñada por el colectivo As Dúas E Punto, parte de un elemento básico que conforma la tertulia, como es el asiento sobre el que reposar mientras se conecta con los demás interlocutores. Precisamente por esta necesidad de contactar con otros para entender mejor el mundo que nos rodea, Fillas de Cassandra invitan a la conversación a varios músicos para completar su propuesta. La producción del disco es un trabajo conjunto con Çantamarta, pero también pueden oírse las voces de Ede, Zetak o Pipiolas dialogando con las autoras.
Tras investigar sobre el pasado para entender el presente en su anterior álbum, en esta ocasión se habla del presente para poder habitar el futuro de forma más consciente. La libertad, el amor, las redes de apoyo, el deseo o la interdependencia se cuelan en las letras para abordarlas a veces desde la ternura y otras desde la rabia. Todo ello sobre bases electrónicas que siguen mezclándose con el folclore gallego para llegar a nuevos lugares vibrantes, ácidos y pegadizos.
Fillas de Cassandra son incansables buscadoras de referentes sobre los que inspirarse para componer. Para este trabajo Sara Faro destacó en la presentación de Tertúlia a Maruja Mallo, artista plástica de la generación del 27 original de Viveiro. Ella plasmó en sus lienzos escenas donde los individuos se encuentran en espacios públicos como verbenas y pasacalles, que son perfectos para originar la tan ansiada tertulia.
Si no lo has escuchado ya ¿a qué estás esperando? Y si te ha gustado, sigue sus redes sociales para conocer las próximas fechas de la gira que iniciará el 9 de mayo en Pontevedra.
Veña vente que hay tertúlia!
